¿A cuántos grados está nuestro clima laboral?
El clima laboral no se mide con termómetro, se siente todos los días: en las conversaciones, en cómo enfrentamos los retos y en la energía que compartimos como equipo. No queremos que nadie trabaje “bajo la lluvia”. Queremos saber si hay sol, nubes o si es momento de sacar el paraguas, para actuar a tiempo y seguir construyendo un mejor lugar para trabajar.
¿Cuál es tu reacción?